Adicciones

El trabajo en el área de las adicciones se realiza desde dos prismas fundamentalmente: el preventivo y el de la reducción del daño.

Los equipos profesionales desarrollan labores formativas e informativas a diferentes grupos de población que permiten desarrollar factores de protección ante el consumo de sustancias adictivas; y, labores de intervención directa, tanto individual como colectiva, para reducir y disminuir los riesgos y daños vinculados a los problemas de adicciones, intervención centrada en la persona y el reconocimiento a sus derechos y libertades.

Durante la implementación de estos programas se incorpora en todo momento la perspectiva de género con el objetivo de atender a quienes, generalmente, están en situación de mayor exclusión social, las mujeres.

Sensibilización y prevención de consumo y abuso de sustancias adictivas

El trabajo preventivo en materia de consumo y abuso de sustancias adictivas se lleva a cabo a nivel familiar, educativo y comunitario. El principal objetivo de estos programas es sensibilizar e informar sobre los riesgos derivados del consumo de sustancias adictivas. Según el ámbito en el que trabajemos el objetivo de sensibilización se dirige a informar sobre cómo poner en marcha estrategias preventivas efectivas o sobre cómo favorecer el cambio de actitud necesario en las personas para la reducción del consumo.

Programas de proximidad

La atención en proximidad realiza una captación proactiva de personas que precisan actuaciones dirigidas a la reducción del daño, a través de equipos de calle, con el objetivo principal de facilitar el acceso y la adherencia a los servicios de la red municipal de atención a las adicciones y promover alternativas ocupacionales o de ocio saludable, utilizando recursos sociales y comunitarios.

Programas de reducción del daño

Los programas de reducción del daño, captación y atención en proximidad de personas drogodependientes en situación de exclusión social se desarrollan a través de unidades móviles y de atención domiciliaria.

Las unidades móviles ofrecen atención sociosanitaria básica para prevenir y tratar enfermedades asociadas a las adicciones y reducir los daños y riesgos de la conducta adictiva, y por otro se facilita atención integral domiciliaria a personas que presentan severas dificultades para acudir a los recursos de la red.